En muchas ocasiones vemos chicas con rostros que parecen
caretas o con cortes entre la cara y el cuello, mostrando tonos de piel
completamente dispares que afean el rostro de la persona, mostrándolo
descuidado y artificial.
La clave de un maquillaje natural y perfecto, comienza en la
correcta aplicación de la base de maquillaje. Hay muchos tipos de bases de
maquillaje: fluidas, compactas, en polvo, en crema… pero la aplicación de todas
ellas debería ser igual y fundirse con la piel difuminando al máximo el
maquillaje en el rostro.
La base perfecta será aquella que se muestre invisible en tu
rostro, pero que se unifique mostrando una piel completamente perfecta tanto
con luz artificial como natural, tanto por el día como por la noche.
Cuando compres tu base de maquillaje, procura probar el
producto en un lateral de tu rostro, evita las pruebas en manos o antebrazos,
ya que el tono de la piel varía según la parte del cuerpo y no es cierto, que
la mano tenga el mismo tono que la cara. Aquel tono de maquillaje que se funda
con tu piel y consiga mostrarse inexistente a tus ojos, ese será el tono
correcto.

No caigas en el error de comprar un maquillaje 1 o 2 tonos
más oscuro que tu piel pues mostrarás un rostro artificial; si quieres obtener
más color en tu rostro, utiliza después de la base de maquillaje, unos polvos
bronceadores con aporten un ligero tono dorado y saludable a tu piel. Si
quieres que tu base de maquillaje aguante inalterable todo el día, aplica unos
polvos minerales encima de la base y conseguirás mostrar una piel mate y
sofisticada.
